IMPORTANTE: Esto no es una oferta de trabajo. Si buscas una nómina, esto no es para ti.
Durante mucho tiempo, para vender inmuebles había que trabajar en una inmobiliaria, enseñar pisos, hacer kilómetros y depender de las oportunidades que iban llegando.
Hoy las cosas han cambiado.
Internet ha cambiado la forma de captar clientes y vender prácticamente cualquier producto... y el sector inmobiliario no es una excepción.
Ahora es posible generar oportunidades desde casa, apoyarte en una red de agentes online y centrarte en la parte del negocio que realmente aporta valor.
Eso es precisamente lo que hacemos nosotros.
¿Cómo lo hacemos?
Un sistema de publicidad online (en el vídeo de arriba te explico cómo funciona) que capta cada día personas que quieren vender o comprar una vivienda.
Una red de agentes que trabaja en equipo para cerrar esas oportunidades.
Tú no sales a buscar clientes puerta a puerta. El sistema los trae.
Tú te centras en cerrar y en acompañar a la persona hasta la firma.
Tú captas el inmueble desde tu casa y otro agente de la red se encarga de la gestión a pie de calle.
Y también puede ser al revés: tú vendes un inmueble que ha captado otro agente, sin haber movido un dedo para conseguirlo.
Muchos alumnos consiguen así su primer inmueble en su primer mes.
Eso es la RIC: una RED INMOBILIARIA COLABORATIVA.
Porque nosotros podemos decir muchas cosas, pero los clientes siempre dicen la verdad.
Joaquín ha vendido propiedades por valor de más de 7 millones de euros en los últimos 12 meses gracias al embudo que montó con AIO.
Caelia ha generado más de un millón de euros en producción en su primer año y siete propiedades captadas, todo ello sin haber lanzado todavía el embudo de pago.
Julio, padre de dos hijos y procedente del marketing, lleva año y medio con AIO y ya tiene un negocio inmobiliario consolidado por su cuenta.
Martín, ya con experiencia en el sector inmobiliario, destaca de AIO el desarrollo de marca personal y la creación de embudos de venta con publicidad de pago, algo que antes no sabía hacer.
Lucía, abogada en activo, encontró en el método AIO el impulso personal y profesional que necesitaba, valorando especialmente la libertad para elegir cuándo y cómo trabaja.
Dori dejó su trabajo en una empresa financiera de seguros para dedicarse 100% a AIO y ser su propia jefa, comprobando durante un año que el modelo le funcionaba antes de dar el salto.